Historia del caso
En octubre de 2025, los investigadores del Comité de Investigación Ruso abrieron un caso penal contra dos residentes de la ciudad de Uyar, Viktor Kononov y Aflatun Safarov. Se registraron sus casas, tras lo cual un tribunal ordenó que los ancianos fueran detenidos. En febrero de 2026, otro hombre, Ivan Starikov, fue ingresado en un centro de detención preventiva, pero pronto fue trasladado a arresto domiciliario. La investigación interpretó la celebración de servicios religiosos pacíficos como la organización de las actividades de una organización extremista y la participación en ellas.
