Historia del caso
En febrero de 2026, Larisa Tumanova, una anciana con discapacidad en silla de ruedas de la región de Nizhni Nóvgorod, fue objeto de un registro domiciliario y se le imputó el cargo de participación en las actividades de una organización extremista. Durante tres años antes de la apertura del proceso penal, los agentes de investigación grabaron sus conversaciones telefónicas. A Tumanova se le impuso una restricción de no salir de su lugar de residencia. En abril, fue incluida en la lista de Rosfinmonitoring y, en mayo, el caso llegó a los tribunales.
